miércoles, 22 de abril de 2026

Hoy





Hoy amanecí pensando en ti, pero no en ti como siempre.  Pensaba en qué te diría, en qué haría si supiera que este sería mi último día a tu lado.

Gracias,  sería la primer palabra.  Gracias por tanto amor, por los días de luz, por la dicha de un amanecer a tu lado.  Por todas las risas, por los momentos incómodos también. Por estar cuando te necesito.
Si éste fuera nuestro último día, te diría que cada instante, bueno o malo, me hizo crecer,  me hizo aprender y te agradecería por ello.
Y también te daría las gracias por enseñarme a verme con tus ojos.

Te amo sería la segunda cosa que te diría.  Entraste en mi universo a transformarlo, a llenarlo de luz, de amor, de calidez, de entrega.
No te buscaba, y sin temor a equivocarme, creo que tú tampoco a mí.
Simplemente aparecimos, nos invocamos, me escapé de algún cuaderno tuyo y tú, de un sueño que ni siquiera sabía que tenía.

Pensaba también en cómo solemos dar las cosas por sentado.  Fue hasta que temí perderte que me di cuenta de lo efímera que es la vida y de cuanto te quiero en ella. 
Entonces pensé en celebrar las  pequeñas cosas que son las que construyen la vida misma.  Un café, un beso, una risa, un helado en una banca del parque.  Así que una tercera cosa que te diría, sería justamente ésa: Celebra.  
Celebra cada cosa pequeña y cotidiana, porque son justamente ésas, las que recordamos de las personas que hemos amado.

Y después de imaginar escenarios (muchos catastróficos, sabes que es mi especialidad), volví a la realidad, sonreí feliz porque, precisamente, lo increíble de hoy es saber que no es el último día.  Que aún nos quedan muchas risas, muchos bailes en la cocina, mucho amor, muchas pláticas eternas.  Todavía cabe mi mano en la tuya, todavía nos quedan muchos amaneceres pendientes.






jueves, 11 de julio de 2024

Profundidad

Ven a sumergirte en las oscuras aguas de mis ojos.
Cae en el profundo estanque
Donde nacen y mueren las estrellas,
Y se desvanece toda noción de tiempo y espacio.


Flota como el crío en el vientre materno

Que sueña con el universo lejano.

Y nace con la luz de una mirada

Derramando soles y galaxias de su mano.


Estalla en polvo estelar, 

Mientras mueres y renaces en mis brazos.

Sostente de mis besos 

mientras te dejas llevar por el canto que te llama 

desde el abismo insondable de mis pupilas.

jueves, 30 de mayo de 2024

Si fuera poeta


Si pudiera escribir poesía,  diría que anhelo contar estrellas cada noche contigo, que el tiempo se me escurre entre los dedos cuando estoy a tu lado y que tus constelaciones velan mis sueños.

Si fuera poeta, te hablaría de todas las puestas de sol que tenemos pendientes.  De los pájaros regresando a las ramas de los árboles y del viento meciendo mi cabello mientras reposo mi cabeza en tu hombro.

Si tuviera el don, escribiría cada palabra que se nos escapaba de los labios en medio de suspiros en la cama y contaría cuantas veces nos sorprendió el alba amándonos, cubriendo nuestros cuerpos lentamente con los rayos del sol.

Si dominara la métrica y la rima las usaría para  revelarte los secretos más profundos que hay en mi corazón.  Te hablaría en el lenguaje de todas las bestias del cielo para susurrarte directo al alma.

Pero como no soy poeta, solo te dejo un te amo perdido entre los pliegues de las sábanas.